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martes, 21 de agosto de 2012

BARTOLINA SISA



Nació en la paz el 25 de agosto de 1750, hija de don José Sisa y Josefa Vargas ambos dedicados a la compra - venta de coca. Debido a esta labor comercial llegaban a los yungas y otros pueblos alejados llevando a Bartolina consigo. Luego establecieron su negocio en Sicasica. Bartolina prosiguió el comercio llegando a poblaciones del Perú, Cochabamba y PotosÍ. En estas andanzas conoció a Julián Apaza con quien contrajo matrimonio en Sicasica por el año 1770, yéndose a vivir a Sapahaqui. Junto en la misma labor percibieron el sufrimiento de los mitoyos, la crueldad de los encomenderos, las expoliaciones de los corregidores y todas las injusticias del régimen colonial.
Esto incidió en la decisión de luchar para dar fin a la dominación española. Cuando se produjo el alzamiento en Ayoayo (1781) bajo el caudillaje de tupaj katiri (Julián Apaza), Bartolina su esposa le acompaño en todas las circunstancias de la insurrección.
Esta notable mujer tomo parte activa en la organización de los campamentos militares de la sublevación Aimara en el Alto de la Paz, en Chacal taya, en killi killi y en el calvario; en el valle de Poto potó y en las alturas de Pampahasi. Tomo parte en el comando y administración de justicia, en el cuidado de la alimentación, así también como empuñar las armas, acaudillar a las tropas, entolar combatientes, tomar decisiones e imponer su voluntad a los alzados.
Es loable mencionar que esta pareja sostenía el espíritu guerrero de sus combatientes estando presentes o turnándose para estar en los diferentes campamentos solucionando problemas y atendiendo necesidades.
Adopto las dotes de virreina durante la insurrección, lo cual indignaba al oidor Diez de medina. Durante el primer asedio a la Paz de los insurrectos, Bartolina se gano la fama y el respeto de sus seguidores y del enemigo. Después de las derrotas de Calamarcas y Ventilla, el ejército español se propuso capturar a los lideres utilizando a delatores y traidores, lo que consiguió gracias al apoyo de un grupo de desleales, tomando presa en una emboscada a la virreina y su escribiente (el mestizo Juan Hinojosa) el 2 de julio de 1781. Fue entregada al coronel Ignacio Flores y conducida a la ciudad de la Paz, hacia la prisión de las cajas por el orden del corregidor Sebastián de Segurola.
Estuvo varios meses encarceladas hasta que en septiembre de 1782, el oidor Tadeo Diezde Medina la sentencio a la harca siendo arrastrada por el caballo y luego ser esclava de cabeza y manos en picotas para ser mostrada en Cruz pata, Alto de San Pedro y Pampahasi. Luego fue decapitada y su cabeza llevada a Ayoayo, Sica Sica y Sapahaqui, para después ser quemada y sus cenizas tiradas al aire, como muestra de escarmiento a los insurrectos.
El 6 de septiembre pendía ahorcados Bartolina sisa y Gregorio Apaza, hermano de tupaj katari en la plaza de armas de la Paz.

martes, 31 de julio de 2012

MARTINA CHAPANAY



Martina Chapanay fue una guerrillera que actuó en las guerras civiles argentinas del siglo XIX. Era hija de un cacique huarpe y nació en la Provincia de San Juan(Argentina), en 1800, aunque se discute si en las Lagunas de Guanacache o en el Valle de Zonda. Murió en 1887. El nombre "Chapanay", proviene del idioma huarpe milcayac: Chapac nay que significa "zona de pantanos".

Entre otras hazañas, se distinguió por haber vengado la muerte del caudillo riojano Ángel “El Chacho” Peñaloza. Es centro de una devoción popular porque compartía el fruto de sus robos con los más humildes. Era una mujer de contextura pequeña, pero fuerte y ágil. De bellos rasgos, su cabello era negro lacio y de tez morena. Al elegir la vida de montonera comenzó a utilizar la vestimenta de los gauchos: (chiripá, poncho, vincha y botas de potro), tal como se representaba en las estampas y tallados de madera.

La tumba de Martina Chapanay continúa reuniendo a cientos de devotos en el pueblo sanjuanino de Mogna. Su padre fue Ambrosio Chapanay, un cacique huarpe que se refugió en el actual Departamento Lavalle (Mendoza), quien murió sin otra descendencia aparte de Martina.2 Su madre fue Mercedes González, siendo ésta blanca oriunda de la ciudad de San Juan.

La zona es ahora un desierto, pero en el siglo XIX las aguas del río Mendoza y del Desaguadero creaban las llamadas Lagunas de Guanacache. La construcción de una represa cerca de la ciudad de Mendoza provocó la sequía de las lagunas, y actualmente los huarpes obtienen el agua de pozos muy profundos, ya que los superficiales están contaminados con agua salada. La supervivencia de éstos se basa principalmente en la cría de cabras, la utilización de los frutos del algarrobo, un árbol típico de la zona, y la venta de artesanías en el Mercado Artesanal, que se encuentra al lado de la oficina de turismo de la ciudad capital.

Su madre, llamada Teodora, crio a la hija con dedicación, tal es así que la casa de Martina se transformó en escuela para los niños del lugar. Cuando era adolescente, Martina se destacaba por sus aptitudes de jinete y cuchillera, su habilidad para hacer galopar caballos en los arenales, pialar terneros, cazar animales y nadar con gran destreza. Cuando murió su madre, su padre la entregó a Clara Sánchez, de la ciudad de San Juan, que la educó con rigor. En respuesta, Martina logró escapar, encerrando a toda la familia en la casa.

A partir de ese momento, Martina vivió con los huarpes y se transformó en ladrona y asaltante de caminos, repartiendo lo que robaba entre los más pobres.

Luego convivió con el bandido Cruz Cuero, jefe de una banda que asoló la región por años. Se dijo que incluso atacaron la Iglesia de la virgen de Loreto, en la provincia de Santiago del Estero. Esta relación con Cruz terminó en una tragedia, ya que Martina se enamoró de un joven extranjero que secuestraron; Cruz golpeó a Martina y mató al joven de un balazo, pero Martina mató a Cruz con una lanza y quedó como jefa de la banda.

Sucesivamente, Martina se unió con sus secuaces al caudillo Facundo Quiroga. Martina continuó luego luchando al lado de los caudillos y Chacho Peñaloza, hasta que le ofrecieron el indulto y un cargo de sargento mayor en la policía de San Juan. En ese cuepro militar se encontraba el comandante Pablo Irrazábal, el asesino de Peñaloza. Martina lo retó a duelo, pero éste no tuvo lugar porque el oficial se descompuso por el miedo y pidió la baja.

Se cuenta que un antiguo oficial sanmartiniano, el cura Elacio Bustillos, cubrió la tumba de Martina con una laja blanca, sin ninguna inscripción, ya que “todos saben quién esta allí”.

El cantante León Gieco, con la colaboración del historiador y ensayista Hugo Chumbita, publicó en el 2001 el CD “Bandidos rurales”, que contiene un tema del mismo nombre y donde menciona a Martina Chapanay.

El poeta y cantor mendocino Hilario Cuadros escribió una cueca llamada La Martina Chapanay.

martes, 17 de julio de 2012

ARLENE SIU BERMUDEZ






Mas conocida por Arlen Siu, fue una guerrillera revolucionaria nicaragüense.

Es una de las más recordadas mártires de la Revolución Sandinista. Hija de madre nicaragüense y padre de ascendencia china fue asesinada el 1 de agosto de 1975 en El Sauce, Departamento de León, Nicaragua.1 Se le conocía como "la chinita de Jinotepe".

Nació 15 de julio de 1955 en la ciudad de Jinotepe, Carazo (Nicaragua). Su padre, Armando Siu Lau, nació en Guangdong, China y emigró a Nicaragua a finales de la década de 1940 después de pertenecer al Ejército Comunista Revolucionario, después se casó con la nicaragüense Rubia Bermúdez, originaria de la ciudad de Dolores, Carazo.

Arlen hizo su escuela primaria en Colegio Sagrado Corazón de Jesús, en Jinotepe. Y su secundaria en el Colegio Immaculada de Diriamba. Luego de bachillerarse decidió entonces, estudiar Psicología Social en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN).

Compromiso social

 Durante su niñez y juventud, demostró sus valores cristianos, en los cuales se fundamentó su pasión por ayudar a los demás, en particular a los más pobres; así como sus dotes artísticos: era aficionada a la música y aprendió a tocar el acordeón, la guitarra y la flauta, pintaba y escribía poesía. Su famoso poema "María Rural" que ella musicó y fue interpretado por Carlos Mejía Godoy y el Grupo Pancasán.

Su trabajo artístico y ensayos críticos sobre el Marxismo y el Feminismo sirvieron de inspiración tanto como al movimiento sandinista como al de Movimiento de Mujeres Nicaraguenses.

Colaboro en el auxilio de los damnificados por el terremoto de Managua de 1972 atendiendo a los refugiados en los campamentos de su ciudad natal, Carazo. Durante esas acciones conoció al dirigente sandinista Ricardo Morales Avilés quien promovió su implicación con el FSLN junto a otros jóvenes de la ciudad. El hermano de Arlen relata ese periodo de la siguiente forma

De aquí salieron los primeros muchachos que de Jinotepe fueron hacia la montaña, era en ese entonces por oleadas, y aquí nosotros decíamos que éramos la retaguardia de la guerrilla y que nuestro papel era preparar al grupo de jóvenes que alimentaba a la guerrilla, ir concientizando aquí localmente, entonces así comenzó su lucha.

Revolución Sandinista

Arlen Siu tenía 18 años cuando se unió a los Sandinistas, siendo contactada por Ricardo Morales Avilés y probó ser una de las más fieles militantes de la causa revolucionaria. Ella era miembro del Movimiento Cristiano y ya había adquirido un nivel de celebridad nacional como una talentosa compositora, cantante, y guitarrista, antes de unirse al movimiento.

Con su voz, su guitarra y su canto denunció los secuestros del paramilitarismo somocista, el desaparecimiento de los militantes, los fusilamientos sumarios, las torturas a los miembros del FSLN, las violaciones a las campesinas, los asesinatos de la guardia somocista a plena luz del día y la realidad de pobreza de su pueblo que sufría las tasas de analfabetismo y mortalidad materno infantil más altas de latinoamérica. Una famosa canción de esta guerrillera fué "Maria Rural" donde relata el sufrimiento de pobreza de las madres campesinas de Nicaragua, de igual forma adaptó a la realidad de Nicaragua las "coplas de Juan Panadero" donde en lugar de mencionar la lista de caídos en la resistencia Española, mencionaba a los mártires de la guerrilla sandinista en la lucha contra la dictadura.

Su canto como protesta fue perseguido por los agentes de seguridad, y más de una vez paramilitares y francotiradores se apostaron en las afueras de la universidad mientras Arlen cantaba en los mitines de solidaridad con los prisioneros políticos del FSLN.

Su muerte

 Soldados de la Guardia Nacional de Somoza lograron ubicar cerca de El Sauce, departamento de León, una escuela de entrenamiento del Frente Sandinista de Liberación Nacional, efectuando un ataque que tomo por sorpresa a los guerrilleros sandinistas. Se entabla un fuerte combate, Arlen Siu y otros cubren la retirada de sus compañeros por aproximadamente dos horas hasta caer todos heridos mortalmente. Fue asesinada el 1 de agosto de 1975. Apenas había cumplido 20 años de edad. Junto a ella cayeron los combatientes Mario Estrada, Gilberto Rostrán, Julia Herrera de Pomares, Mercedes Reyes, Hugo Arévalo, Juan y Leónidas Espinoza.

Arlen Siú se convirtió así en una figura emblematica de la lucha sandinista, desde el triunfo de la revolución; puertos, calles, centros infantiles y escuelas llevan su nombre, así como también organizaciones revolucionarias afines al gobernante FSLN.

martes, 3 de julio de 2012

EDUARDO PERRONE







Eduardo “buby” Perrone nació en Tucumán el 12 de abril de 1940 en la estación de trenes de Villa muñecas luego sería criado por su familia ahí, en la propia estación, muchos años después, ya de viejo, moriría dentro de un vagón a los 69 años de edad. Tuvo una hija a la que su madre Griselda se la llevó en su vientre y él no la vio nunca.
En una celda del penal de Villa Urquiza en San Miguel de Tucuman, se hizo escritor, acorralado y acusado por abuso sexual, después de un hecho en el que junto con sus amigos no habían pagado a unas prostitutas. Dijo: “En prisión uno ve el inodoro humano. Conoce bichos muy raros; se sale muy cambiado”
 Había escrito ahí, “Preso Común”, libro polémico donde no sólo relata un compendio de anécdotas carcelarias, sino también es una crítica al sistema penal, que lo tuvo encerrado casi tres años sin juicio, tiene tanta vigencia como la que hizo Kafka en “El Proceso”.
Luego se salir de prision, por haberlo declarado inocente, decide marcharse a Buenos Aires, donde consigue después de muchos intentos imprimir Preso Común en una Editorial. Apunta: “Preso común” era justamente para la gente común: para el que trabaja, para el estudiante. No era un libro de elite para poner en avenida Alvear o para los que leen el diario fumando pipa en un café”
En el 74, Perrone escribió “Visita, francesa y completo”, después hizo otra novela, “Día de reír y día de llorar”, ya estábamos en el 76, y los milicos decían que era subversivo. “Para ellos, si uno se tiraba un pedo en la cancha de Atlético ya era subversivo”, señala con resignación.
"Visita Francesa y Completa" fue censurado por el Gobierno Militar junto a otros 12 libros más. El tema principal era la vida en los prostíbulos tucumanos, la trata de blancas y el tráfico de droga dentro de ellos. Según cuenta Perrone, un propietario de un local de este tipo le dijo: "Tenés razón Eduardo en todo lo que escribís, pero nosotros seguimos trabajando igual".
 Luego fue varias veces preso por cuestiones políticas, por defender su verdad, "A ellos no les gustaba lo que yo decía", "yo me la aguanté, no busqué tapar la tierra con alfombras" fueron sus palabras. Voluntario durante el conflicto con Chile, Perrone dice "Cómo demostré que era ciudadano y estaba protegido por la opinión pública, me salvé de sufrimientos peores". La escritura, a menudo ingenua, es para Perrone el primer paso de la lucidez y la denuncia, nunca el instrumento de las propias emociones.
Cuando regreso a Tucumán nunca dejó de escribir.
A mediados de los 80, otra vez en democracia, llegaron “Los pájaros van a morir a Buenos Aires” y “La Jauría”. Pero el éxito de “Preso común” ya había quedado atrás. No volvieron a editarse sus novelas.
Vivió con Aída Bornic, guionista de importantes películas argentinas, la última fue "Tango Feroz". Debido a su trabajo Aída tuvo que viajar a España y como Eduardo Perrone tenía a su madre con cáncer decidió quedarse y así se separaron. Según sus palabras: "No quería acelerarle la muerte".
Después de la muerte de su madre, Perrone abandonó la casa. “No pude seguir viviendo allí”, dijo. Recordó las noches durmiendo de prestado en hoteles ruinosos o cobijado por algún conocido. Así anduvo hasta que consiguió el vagón.
El 18 de Julio de 2009 los dioses vinieron a buscarlo, el los esperaba allí, en el mismo vagón de la Bernabé Aráoz primera cuadra.
FRAGMENTOS DE SUS ESCRITOS
Leamos este pasaje donde describe la fachada de la cárcel de Villa Urquiza:
“Edificio horrendo, de grises muros altos y espesos, siniestro, con torretas y luces, tiene todo el aspecto colosal de una fortaleza medieval, con almenas y vigías, quienes, dada la hora (21) hacían girar los reflectores: celosamente, matemáticamente, poblando el aciago interior con contraluces funestas”.
O este fragmento, donde nos muestra la cotidianeidad carcelaria:
“Los días de pago, sábado, o vísperas de fiesta, por la noche era lo más aconsejable quedarse en la celda (…) por los muchos dopados y ebrios que circulan por los pasillos.
Cuando tenía que ir a los baños escondía entre mis ropas o en un toallón el pasador de hierro de la puerta pues me podía ocurrir (y no sería raro) el ser apuñalado sin motivo”.
Y este pasaje, donde la tensión va en crescendo:
“Todo esto desgasta los nervios en forma progresiva. El clima de angustia que reina en la Jefatura es remplazado por la tensión sostenida de la vida de relación llevada en delicado equilibrio para no tener dificultades. Adentro todo el mundo se trata con un respeto superficial único. El clima de cortesía y aparente indiferencia no es quebrado jamás a pesar de los chismes subterráneos. Cuando se va a pedir un favor (todos ellos celosamente contabilizados) es mejor no olvidarlo. Hay que tratar de andar bien con todos sin pasar por estúpido. El desgaste nervioso es tal que un buen día sin motivo alguien se tira del tercer piso y la única reacción de todos es un comentario irónico, producto del terrible humor negro que campea aún en las cosas más dolorosas y trágicas”.

“Hoy faltan muchas cosas. Lo único que sobran son las promesas”, decía.




martes, 19 de junio de 2012

JUANA AZURDUY


Juana Azurduy


Fue una patriota guerrillera del Alto Perú que acompañó a su esposo Manuel Ascencio Padilla en el liderazgo de la Republiqueta de La Laguna en las luchas por la emancipación en el Virreinato del Río de la Plata. Murió el 25 de mayo de 1862.

Azurduy y su esposo Padilla se sumaron a la Revolución de Chuquisaca que el 25 de mayo de 1809 destituyó al presidente de la Real Audiencia de Charcas, en la que tuvo protagonismo Juan Antonio Álvarez de Arenales. Ligados con las expediciones enviadas desde Buenos Aires, al mando primero de Antonio González Balcarce y luego del General Manuel Belgrano, combatieron a los realistas defendiendo la zona comprendida entre Chuquisaca y las selvas que mediaban hacia Santa Cruz de la Sierra. Vio morir a sus cuatro hijos y combatió embarazada de su quinta hija.

Tras la derrota del Ejército del Norte en la Batalla de Guaqui el 20 de junio de 1811, los realistas al mando de José Manuel de Goyeneche recuperaron el control del Alto Perú y las propiedades de los Padilla junto con las cosechas y sus ganados fueron confiscadas, siendo apresada Juana Azurduy y sus hijos, pero Padilla logró rescatarlos refugiándose en las alturas de Tarabuco.

En 1813 Padilla y Juana Azurduy se pusieron a las órdenes de Belgrano, nuevo jefe del Ejército Auxiliar del Norte, llegando a reclutar 10.000 milicianos. Durante la Batalla de Vilcapugio, Padilla y sus milicianos debieron transportar la artillería sin participar en el combate. Juana Azurduy organizó luego el "Batallón Leales" que participó en la Batalla de Ayohuma el 9 de noviembre de 1813, que significó el retiro de los ejércitos argentinos del Alto Perú. A partir de ese momento Padilla y sus milicianos se dedicaron a realizar acciones guerrilleras contra los realistas.

Azurduy lideró la guerrilla que atacó el cerro de Potosí, tomándolo el 8 de marzo de 1816. Debido a su actuación, tras el triunfo logrado en el Combate del Villar recibió el rango de teniente coronel por un decreto firmado por Juan Martín de Pueyrredón, Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata, el 13 de agosto de 1816. Tras ello, el general Belgrano le hizo entrega simbólica de su sable.

El 14 de noviembre de 1816 fue herida en la Batalla de La Laguna, su marido acudió a rescatarla y en este acto fue herido de muerte.

El cambio de planes militares, que abandonó la ruta altoperuana para combatir a los realistas afincados en el Perú por vía chilena, disminuyó el apoyo logístico a la guerrilla comandada por Azurduy, que se replegó hacia el sur, uniéndose finalmente a Martín Miguel de Güemes. A la muerte de Güemes, en 1821, se vio reducida a la pobreza.

En 1825, el Libertador Simón Bolívar, luego de visitarla y ver la condición miserable en que vivía, avergonzado la ascendió al grado de Coronel y le otorgó una pensión.

Pasó varios años en Salta solicitando al gobierno boliviano, ya independiente, sus bienes confiscados. La pensión que le habían otorgado le fue quitada en 1857 bajo el gobierno de José María Linares. Murió indigente el día 25 de mayo de 1862 cuando estaba por cumplir 82 años y fue enterrada en una fosa común.

Su restos fueron exhumados 100 años después, para ser guardados en un mausoleo que se construyó en su homenaje en la ciudad de Sucre.

martes, 29 de mayo de 2012

EL CORDOBAZO


EL CORDOBAZO - UN ANALISIS INTERESANTE

Se cumplen hoy 40 años de la experiencia de organización y lucha popular sin hegemonía del peronismo, que marcó a fuego la dinámica del proceso político social que impulsaría el desarrollo de las organizaciones armadas de los años setenta y que finalmente, gran paradoja histórica, culminaría con el regreso definitivo de Perón al país, tras dieciocho años de exilio y proscripción.

Nos referimos a El Cordobazo, que tuvo su figura de mayor visibilidad en Agustín Tosco, dirigente sindical de la corriente clasista que era Secretario General del Sindicato de Luz y Fuerza de la provincia de Córdoba al momento de producirse el levantamiento popular.

Luchador inclaudicable, Tosco en numerosas oportunidades sufrió cárcel y fué torturado por su militancia política y sindical hasta que fallece él 5 de noviembre de el año 1975, enfermo de cáncer y en la clandestinidad bajo los cuidados paliativos de los médicos del Ejército Revolucionario del Pueblo, clandestinidad forzada por la persecución desatada sobre él por el gobierno peronista de Isabel Perón y López Rega, experiencia de gobierno que desarrollara el terrorismo de estado con la creación de la triple A, y sobre cuyas consecuencias internas y externas al justicialismo aún el propio peronismo no ha reflexionado lo suficiente. Estos tremendos procesos no son sin costo político e histórico, y cuestionan firmemente el "tipo de unidad " atrapalotodo, que el peronismo construyó históricamente para darse organización propia y de gestión, cuestionamiento que no se resuelve pasando el lampazo "doctrinario".

Aquél gran levantamiento obrero estudiantil de mayo del año 1969, como consecuencia del endurecimiento de la represión estatal que promovió el asesinato en menos de una semana de cinco trabajadores y estudiantes (Cabral, Bello, Blanco, Crusta y Mena), terminó con la dicatura de Onganía y cambíó dráticamente la dinámica de la coyuntura política definitivamente hasta el golpe militar del año 1976.

El elemento novedoso de las jornadas resultó la puesta en acto de la potencia social de una experiencia de organización hasta ahí inédita en la historia nacional: la convergencia obrero-estudiantil sin articulación partidaria dominante, en lucha contra la dictadura. Desde la perspectiva que interesa señalar acá, El Cordobazo muestra también los límites históricos del discurso populista típico del peronismo inaugural, que sostenía al mismo tiempo el alineamiento partidario absoluto de los trabajadores bajo la metáfora del movimiento obrero como "columna vertebral" del justicialismo y en un mismo y paradojal movimiento la autonomía corporativa extrema de la organización obrera por sobre el resto de organizaciones sociales, cuando no su antagonismo liso y llano con otras experiencias bajo numerosas prácticas y consignas, cuyo punto más alto fue sin duda "alpargatas si libros no".

Sólo el Bebe Cooke había observado la caducidad de aquella dicotomía típica y probablemente justa del peronismo inicial, cuando señalaba en varios de sus escritos (Peronismo y Revolución, Informe a las bases) que los estudiantes que enfrentaban el onganiato ya no eran aquellos que el peronismo había enfrentado en su ciclo 1946/1955 y que en modo alguno debía ser considerados ajenos cuando no opuestos al movimiento de lucha popular democrática antidicatorial de los años sesenta.

En este sentido el Cordobazo mostró con contundencia absoluta que Cooke acertaba en su observación y la consigna ajustada al ciclo histórico de fines de los sesenta tras la caída de Perón en 1955, era algo así como "alpargatas sí, libros también" al tiempo que la modalidad socialmente más activa de las organizaciones gremiales suponía la autonomía de los partidos políticos, incluído el peronista. La identidad que surje a partir de este encuentro obrero- estudiantil hasta entonces segmentos distanciados donde el Cordobazo es su punto de consensación más alto, tuvo luego en los inicios de los años setenta su correlato político, organizativo y teórico más activo en la "peronización" de grandes contingentes de jóvenes, muchos de ellos insertos en la vida universitaria e incorporados a la estructura militar (sólo algunos) o de superficie (muchos más), de las organizaciones guerrilleras filo peronistas (en especial a los grupos Far y Montoneros y en mucho menor medida las FAP), provenientes de familias de ingresos medios, tradicionalemente no peronistas, en búsqueda de suturar el vínculo imaginario pero real con la clase obrera entonces dominantemente peronista.

En esta perspectiva El Cordobazo supone el mayor nivel de organización y lucha antidicatatorial de una experiencia popular sin hegemonía peronista que, indujo sin embargo la incorporación de contingentes juveniles y estudiantiles al movimiento peronista y culminó con la vuelta de Perón al país. Extraña trayectoria la impulsada por las jornadas del Cordobazo, cuya conducción gremial, contra todo lo dicho antes y después por la izquierda tradicional y la socialdemocracia gremial, también tuvo clara conciencia de la necesidad de defender la unidad de la organización gremial encarnada en una CGT única, rechazando todo intento de división o contrucción de una organización gremial "alternativa".

El video que cierra el post corresponde a una conferencia del año 1969 de Agustín Tosco y apunta en esa dirección : es el más importante dirigente sindical de tradición no peronista, enfrentado sin claudicaciones a las burocracias sindicales justicialistas, el que sin embargo, sostiene también la necesaria unidad de la representación gremial de los trabajadores.




OTROS DOCUMENTALES DEL CORDOBAZO


PARTE I


PARTE II